martes, 28 de julio de 2009

Esquizofrenia

Creo que en la esquizofrenia el mal peor es el de escuchar voces y para que me desaparezcan del todo el mayor problema es que, todavía, no me encontraron una medicación correcta. Ese fue mi caso, y aún lo es, aunque menos severamente. La medicación para mí fue buena para síntomas como puede ser la ansiedad o la paranoia, siendo una enfermedad que en su mayor parte los síntomas van desapareciendo con el tiempo, además de con la voluntad para salir hacia adelante. La relación con los demás ya sean amigos familia, compañeros de algún centro como es mi caso es fundamental para querer salir del atolladero desde el que nos hemos dejado caer y desde el que es muy difícil salir si no es con la ayuda también de algún medico. Cada uno de nosotros es un caso diferente y por tanto difícil de tratar, al menos eso es lo que dicen los médicos. Yo las voces las escuchaba ya desde pequeño, entonces no me molestaban quizás por que nací con ellas, luego esas voces fueron desapareciendo hasta que se anularon. Esas voces comenzaron de nuevo cuando ya tenía una cierta edad. Ahora mi relación con la esquizofrenia es de dejar pasar como si no escuchara nada, cosa que no pude hacer antes, intento hacer amigos en el centro en el que estoy, salimos solos, quiero dedicar mi tiempo libre a hacer algo como leer sobre lo que me ha gustado siempre que es la informática, tengo compañeros de piso... En total, que he cambiado, y esto ,aunque me ha costado mucho ,ha sido para bien.
Uno de los problemas de la esquizofrenia es el no quererse relacionar con nadie que no este enfermo como uno mismo ya esa barrera hay que romperla, a mi particularmente me cuesta, haciéndose dificil superarla por la falta de continuidad, los nervios que te llevan a decir alguna parida, por no saber imponer el propio criterio, el miedo escénico, falta de atención... La emfermedad te lleva a relacionarte con la gente más cercana a uno mismo, los padres, hermanos, cuñados, tíos...
Yo llegué a escuchar como las voces se contestaban la una a la otra aunque eso fue un momento de un día, ya que las mande parar, no sirvió de mucho pues una de ellas siguió manifestándose seis años y hasta hoy, la verdad es que nunca deje que se saliese con la suya la voz, luchando y diciendo no a todo lo que quería la voz, esto en contra de lo que me decía la psicóloga, ya que ella me decía que las dejase pasar y eso yo no sabía hacerlo.

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